Es tender puentes y fletar barcos, construir casas y derribar las que amenazan ruina, serrar madera y plantar árboles que sólo han de dar sombra, consolar y castigar, orar y actuar.
Es enseñar a amar el sufrimiento y combatir la tristeza porque ésta se opone a toda acción productiva, al amor creador.
Amar es otorgar sentido a la impotencia voluntaria y otras veces es decir en voz alta y con recias palabras: la impotencia con que pretendes justificar tu inactividad es precisamente tu mayor pecado.
No amar es... no actuar, no sentir inquietud, no tener preocupación, no leer los periódicos, no contestar las cartas, no saber interpretar una mirada suplicante; no sonreír, no dar confianza, no dar trabajo, no visitar a los enfermos; no colaborar en el proceso del mundo, no auxiliar a las víctimas que quedaron medio muertas al borde de la carretera o no planear la forma de concluir cuanto antes con los delitos.
No amar es permanecer indiferente al amor de los demás, no ser accesible a los ruegos, a las confidencias, a las muestras de agradecimiento.
Es no esforzarse por comprender, no responder a la primera llamada, no ser lo bastante acogedor por falta de sencillez al dispensar la acogida.
No amar es no dar pan al que tiene hambre, no vestir al que está desnudo, no visitar al que está encarcelado.
No actuar.
Te invitamos a que te unas a nuestro perfil en Facebook. Entérate de nuestras actividades parroquiales, noticias y artículos de interés, comparte tus experiencias. Búscanos y da un clik aquí, en PARROQUIA SANTO DOMINGO SAVIO


