Así empieza su relato María Gutiérrez, una venezolana de 28 años de edad, quien siente el mundo a sus espaldas mientras recuerda los 31 días que le llevó recorrer a pie y en ‘cola’ –como le llaman en su país a viajar gratis en camiones– los 555 kilómetros que separan a Cúcuta de la capital de la República.
Pero lo que más angustia a esta foránea es que su camino no ha terminado, pues su objetivo es permanecer un tiempo corto en Bogotá mientras obtiene algunos ingresos económicos para salir en busca de nuevas oportunidades a otro destino, por lo que su peregrinaje podría ser de 858 kilómetros a Ecuador o 3.205 hasta Perú.
Como María, quien es profesional en Administración Industrial en Venezuela, cada día llegan a la Terminal de Transporte de El Salitre en Bogotá cerca de 300 venezolanos, con la ilusión de recargar energías y encontrar alguna entrada de dinero que les permita reunir lo necesario para continuar con su tránsito de migrante hacia otra ciudad o país.



