Dentro del hermoso acto litúrgico, el Señor Cardenal hace que el nuevo Párroco renueve sus compromisos sacerdotales con Dios y con la porción de la Iglesia que se le ha confiado, tareas que son inherentes al oficio que asume de acuerdo a la legislación eclesial, y que en la liturgia se manifiestan públicamente al iniciar la Eucaristía de Posesión.
Se denomina Párroco al Pastor propio de la parroquia que se le confía, y ejerce la cura pastoral de la comunidad que le está encomendada bajo la autoridad del Obispo diocesano en cuyo ministerio de Cristo ha sido llamado a participar, para que en esa misma comunidad cumpla las funciones de enseñar, santificar y regir, con la cooperación también de otros presbíteros o diáconos, y con la ayuda de fieles laicos, conforme a la norma del derecho.
La Eucaristía contó también con la presencia de Monseñor Carlos Sánchez Torres, primer Párroco de Dei Verbum, Monseñor Alberto José Ojalvo, Vicario Episcopal de San Pedro y dos Diáconos Permanentes, junto con los grupos pastorales y un buen número de feligreses que con evidente emoción le dieron la bienvenida al nuevo Pastor en su comunidad parroquial.


