GUÍA DE ORACIÓN

SEMANA DEL 14 AL 20 DE JUNIO
DISPOSICIÓN
- Diríjase a su altar o a un lugar en el que pueda concentrarse, en donde no haya interrupciones. Ojalá fuera su cuarto de oración.
- Ponga música instrumental para acompañar: 1 HORA MUSICA PARA ORAR Y MEDITAR | SIN ANUNCIOS INTERMEDIOS | RENUEVAME - YouTube
- En esta oportunidad siéntese, ponga las manos sobre sus muslos con la palma arriba.
- Active su sentido de la vista, observe dos cosas que llamen su atención de su entorno, piense de qué color es, cómo es su forma, qué es, para qué sirve y qué transmite a su cuerpo.
- Respire lentamente, haga 5 respiraciones silenciosas, mientras inhala profundamente cuente en su mente hasta 4, sostenga el aire y en la mente cuente hasta 2, mientras exhala cuente en su mente hasta 6.
- Mientras continúa normalizando la respiración repita en su mente la jaculatoria RAHAMA, que significa MISERICORDIA en hebreo.
CLAVES DE ORACIÓN
- Haga la señal de la cruz para iniciar la oración
- Encienda una vela (puede ser de las comunes o de las que hoy en día venden de pilas)
Entre en diálogo con Dios pidiendo en primer lugar la presencia del Espíritu Santo (Rom. 8, 26 - 27)
Ayúdese con la canción: Cantos a Espíritu Santo - Jésed
¿Qué te dice Dios a través de la letra de la canción?
4. En esta semana vamos a estar meditando sobre las bienaventuranzas:
«Dichosos los que tienen espíritu de pobres, porque de ellos es el reino de los cielos.
»Dichosos los que sufren, porque serán consolados.
»Dichosos los humildes, porque heredarán la tierra prometida.
»Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque serán satisfechos.
»Dichosos los compasivos, porque Dios tendrá compasión de ellos.
»Dichosos los de corazón limpio, porque verán a Dios.
»Dichosos los que trabajan por la paz, porque Dios los llamará hijos suyos.
»Dichosos los perseguidos por hacer lo que es justo, porque de ellos es el reino de los cielos.»Dichosos ustedes, cuando la gente los insulte y los maltrate, y cuando por causa mía los ataquen con toda clase de mentiras.
Alégrense, estén contentos, porque van a recibir un gran premio en el cielo; pues así también persiguieron a los profetas que vivieron antes que ustedes.
San Mateo 5, 3-12
DOMINGO 14 DE JUNIO
1. Interioriza la bienaventuranza
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
2. Analiza tu vida a la luz de la bienaventuranza
Examino mi vida y descubro las riquezas que me esclavizan: el apego al reconocimiento, la necesidad de tener siempre la razón, el miedo a perder lo que he conseguido, la dificultad para reconocer mis errores. Veo también las veces que he despreciado a los humildes, a los pequeños, a quienes el mundo considera insignificantes, sin darme cuenta de que en ellos brillaba tu rostro.
¿Dónde está mi verdadera pobreza? ¿En qué rincones de mi alma necesito vaciarme para que Tú puedas llenarme?
3. Dialoga con Dios
Señor, en este momento de silencio, me detengo para mirar honestamente quién soy delante de Ti.
Pide al Señor que te enseñe el camino de la verdadera bienaventuranza.
Pide perdón al Señor por las veces que te has dejado llevar de la búsqueda de la felicidad fácil que el mundo promete y que se desvanece,
Pídele la gracia de buscar la dicha profunda de quien se sabe amado por Dios sin merecerlo.
Pídele al Señor que te hable al corazón, que con su Espíritu te muestre qué significa ser pobre de espíritu hoy, en tu realidad concreta, con tus circunstancias, tus luchas y tus sueños.
Pídele que te permita entender que su Reino no es para los que se creen llenos, sino para los que reconocen su vacío y te lo entregan.
Pídele a Jesús, quien es manso y humilde de corazón, que te permita tener un corazón semejante al de Él, que te permita aprender su humildad que no se humilla por debilidad, sino por amor; la sencillez que no se avergüenza de su pequeñez porque confía en su grandeza.
4. Haz un compromiso
Pedir perdón con humildad cuando me equivoque, sin justificarme ni esconder mi fragilidad.
