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10-jul.-viernes de la 14.ª semana del T. O.

Ser coherentes, vivir como cristianos. Y no decir ‘soy cristiano’ y vivir como pagano. La coherencia es una gracia que hay que pedir hoy

Alegre y esperanzador inicio de día y bondadoso despertar el que nos concedes. Te bendecimos y te glorificamos. 

Señor, con frecuencia sentimos que nuestra fe es puesta a prueba en la confusión de nuestro tiempo. Hoy te pedimos que el Espíritu Santo hable por nosotros cuando encontremos contradicciones a causa de tu palabra. Qué él sea nuestra fortaleza y nuestra paz ante nuestras incertidumbres e inseguridades. Permanece con nosotros y guíanos por los caminos que tú nos propones. Que sintamos que la bondad del Padre sea nuestro empuje restaurador cuando el agobio nos llegue y al parecer, ni fuerzas tengamos para levantar la cabeza. 

En este día de fe y esperanza, el rocío mañanero de tu amor, nos haga crecer, como sombra protectora y roble frondoso que asegura nuestras vidas y nos lleva a dar  frutos abundantes de fe, esperanza y Caridad, de servicio y entrega. No será fácil nuestro camino, pero confiamos en tu palabra y nos ponemos en tus confiadas manos, para que ante las dificultades todo lo podamos superar y como dice San Pablo: “ todo lo puedo en Aquel que me fortalece”. Bendícenos, guárdanos y protégenos. Amén.

Feliz y santificado viernes.

Palabra del Papa

“Estas palabras del evangelio nos hacen comprender que, en las pruebas aceptadas a causa de la fe, la violencia es derrotada por el amor, la muerte por la vida. Para acoger verdaderamente a Jesús en nuestra existencia y prolongar la alegría de la Noche Santa, el camino es precisamente el que indica este Evangelio. Es decir, testimoniar a Jesús en la humildad, en el servicio silencioso, sin miedo a ir contracorriente y pagar en persona. Y, si no todos están llamados, como san Esteban, a derramar su propia sangre, a todo cristiano se le pide, sin embargo, que sea coherente en cada circunstancia con la fe que profesa. Es la coherencia cristiana. Es una gracia que debemos pedir al Señor. Ser coherentes, vivir como cristianos. Y no decir ‘soy cristiano’ y vivir como pagano. La coherencia es una gracia que hay que pedir hoy” (Angelus de S.S. Francisco, 26 de diciembre de 2014).

en las pruebas aceptadas a causa de la fe, la violencia es derrotada por el amor, la muerte por la vida
ORACIÓN 

Dios mío, te agradezco que me hables claro, que me digas desde el principio que el ser cristiano no es fácil, conlleva dificultades, persecuciones y, en algún caso, la misma muerte. Nada, por otra parte, que no le haya sucedido a Jesús. Y el discípulo no puede ser de mejor condición que el maestro. Pero la causa de Jesús nunca fracasa porque la muerte siempre termina en vida. Señor, que aún en medio de mis dificultades, jamás pierda la esperanza.Amén

Reflexión https://www.iglesiaenaragon.com/lectio-divina-10-de-julio-de-2026 

“Os envío como ovejas en medio de lobos”. Estas palabras de Jesús sólo pueden entenderse a la luz de los profetas. Isaías había anunciado para los tiempos  mesiánicos cosas admirables, lo nunca visto: “Entonces, el lobo y el cordero irán juntos; y la pantera se tumbará con el cabrito, el novillo y el león engordarán juntos… un niño jugará en la hura del áspid” (Is. 11,6-8). Ahí vemos, con toda naturalidad, habitar juntos un animal doméstico con un animal salvaje.  El animal pacífico domesticará al salvaje. Todo lo salvaje y bestial del hombre será domesticado por la fuerza del amor. El bien se apoderará del mal. La vida será un juego, un bonito juego donde nadie sospechará de nadie; nadie se sentirá extraño ni peregrino; todos se sentirán amigos y hermanos; todos se darán las manos en una maravillosa danza de amor y así con las manos enlazadas, nadie tendrá ya  las manos libres para hacer el mal y estando las manos enlazadas, ya no quedarán manos pidiendo una limosna. Los primeros cristianos lo tenían todo en común y no había necesidades entre ellos. Cuando se comparte, aunque sea poco, llega a todos.
Dice el P. Paniagua: Los momentos difíciles son parte de nuestra condición humana, y no son una maldición, más bien son oportunidades privilegiadas para sacar lo mejor de nosotros mismos. Y el Señor nos va a enseñar hoy que la actitud para enfrentar el mal es la bondad, la misericordia, la mansedumbre. Aquello que el mundo considera una debilidad, es fuerza para Dios. Vencer el mal con el bien es la consigna divina. Ser mansos como palomas, es decir, vencer el mal, pero no con violencia, sino con misericordia. Porque si dejamos de ser ovejas y nos convertimos en lobos, perdemos. Pero al mismo tiempo ser también astutos, no creer que todo se va a solucionar si no ponemos de nuestra parte.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.