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9-jul.-jueves de la 14.ª semana del T. O.

Acordaos, ¡Oh clementísima Señora del Rosario!, que nunca se oyó decir...

Hoy nuestro corazón se regocija de alegría y de gozo, al honrar a Nuestra Madre Santísima en su advocacion de Nuestra Señora de Chiquinquirá. Gracias por habernos dado la dicha y la fortuna de tenerla como Madre. A ti Celestial Princesa te honramos y veneramos en este día y te damos gracias por el Si que diste al Padre Celestial y ante todo por ser intercesora nuestra. Danos  la gracia de cumplir al igual que lo hiciste, la voluntad del Padre y concédenos seguir tu ejemplo de humildad y sencillez, siendo dóciles a la Palabra de tu Hijo y “ haciendo lo que El nos diga”. Madre de la ternura y del amor, que tu maternal bendición llegue a nosotros día y noche, en las Alegrías y tristezas, en el trabajo y el descanso, en la salud y la enfermedad en fin en todo momento bendícenos, guárdanos y protégenos. Auxilianos en nuestras dificultades y bajo tu manto encondenos del mal. Madre de la Salud y la ternura, Virgencita de Chiquinquirá. RUEGA POR NOSOTROS. 
Recordemos con cariño esta fiesta de nuestra Bienaventurada Virgen Maria, del Rosario de Chiquinquirá. El 9 de julio esta advocación fue proclamada patrona de Colombia por el papa Pío VII en 1829. En 1919 fue coronada canónicamente luego que el papa Pio X firmara el decreto. En 1986, San Juan Pablo II visitó la basílica y consagró a Colombia a la virgen María pidiendo que conceda” el don inestimable de la paz, la superación de todos los odios y rencores y la reconciliación de todos los hermanos”. 

Feliz jueves Mariano y vocacional.

ORACIÓN 

Hoy, Señor, quiero profundizar un poco más en lo que decíamos ayer acerca de tu madre. La Virgen María ha meditado y ha guardado en su corazón tu Palabra. San Juan nos dice que no cabrían en el mundo los libros que se podrían escribir de Jesús. No hay que lamentarse de nada, nada se ha perdido. “Todo lo conserva María en su corazón”. Ahí están las palabras de Jesús consignadas en los evangelios y todas que no se escribieron. ¡Gracias, Señor, por este tesoro! Amén

Oración a Nuestra Señora de Chiquinquirá

¡Oh incomparable Señora del Rosario de Chiquinquirá! Madre de Dios, Reina de los ángeles, abogada de los pecadores, refugio y consuelo de los afligidos y atribulados. Virgen Santísima, llena de poder y de bondad, lanzad sobre nosotros una mirada favorable para que seamos socorridos por Vos en todas las necesidades en que nos encontremos.

Acordaos, ¡Oh clementísima Señora del Rosario!, que nunca se oyó decir que alguien que haya recurrido a Vos, invocado vuestro Santísimo nombre, e implorado vuestra singular protección, fuese por Vos abandonado.

Animados con esta confianza, a Vos recurrimos. Os tomamos desde hoy y para siempre por Madre nuestra, nuestra protectora, consuelo y guía, esperanza y luz en la hora de la muerte. Líbranos de todo aquello que pueda ofenderos y a vuestro Santísimo Hijo, Jesús. Presérvanos de todos los peligros del alma y del cuerpo; dirígenos en todos los negocios espirituales y temporales; líbranos de la tentación del demonio, para que andando por el camino de la virtud, podamos un día veros y amaros en la eterna gloria, por todos los siglos de los siglos.
Amén.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.